Cuidar el kashrut es una Mitzvá, un "mandamiento divino" y "conexión". Comemos kosher porque Di-s nos ordenó, y a través de ello nos conectamos con Di-s.

Nuestros sabios nos muestran varias ventajas de las leyes de kashrut: las ventajas para la salud, el tratamiento humano de los animales, su efecto unificador para un pueblo disperso, y su papel como protector contra la asimilación. Najmanides, el gran sabio y cabalista del siglo 12, remarca que "las aves y muchos de los mamíferos prohibidos por la Torá son depredadores, mientras que los animales permitidos no lo son; nos ordenan no comer estos animales, de modo que no absorbamos estas cualidades negativas en nosotros mismos". El kashrut puede ser visto como "nutrición espiritual": de la misma forma que hay alimentos que son buenos para el cuerpo y alimentos que son dañinos, hay alimentos que nutren el alma judía y alimentos que la afectan.

Siempre que comamos algo pensando en utilizarlo para el servicio de nuestro Creador y con un propósito divino, nuestro acto de comer sirve para conectarnos espiritualmente con Di-s. La energía que recibimos de ese alimento se eleva en este elevado propósito.

Por otra parte, si apenas comemos solo porque tenemos hambre, sin ninguna intención espiritual, nosotros y el alimento seguimos siendo parte de este mundo fragmentado.

De esta forma funciona la comida kosher. Si esta clase de alimento es la que el Creador no quiere que comamos, entonces la naturaleza  misma de ese alimento es tal que nunca puede ser elevada. No importa lo qué hagamos, siempre va quedar en este mundo terrenal, y  nos hundirá a nosotros también.

Algunos de estos animales reflejan esa negatividad espiritual en su naturaleza y comportamiento. Najmanides habla de los rasgos negativos del carácter embebidos en la carne de la especie no-kosher. En muchos casos, lo que no es sano para el alma claramente tampoco es sano para el cuerpo. Tenemos nutricionistas que pueden confirmar que una dieta kosher es más sana. Una buena ganancia, pero no un factor determinante.

En cuanto a la crueldad hacia los animales, la Tora prohíbe expresamente esto. Esta permitido tomar la vida de un animal solamente cuando es necesario para un provecho directo para el ser humano – incluso en este caso debe ser hecho lo mas compasivamente posible. La prohibición de la crueldad hacia animales existe independientemente de la prohibición de consumir alimentos no-kosher -- un animal que fue matado de manera humana y compasiva puede seguir siendo no kosher, y el hecho de que cierto procedimiento no hace a un animal impropio para la consumición no quiere decir que el procedimiento no este prohibido por razones de crueldad a los animales. Esta última clase de crueldad es un área que necesita ser corregida hoy en día, y muchos ya lo han notado.

Sin embargo, nada de lo antedicho son "razones" de que mantenemos kosher. Por el contrario: ya que fue ordenado por el Creador de nuestros cuerpos y almas, el modo de vida kosher obviamente será beneficioso para ambos.